La crisis habitacional ya impacta de lleno en la salud mental de muchos. El comprador sufre especialmente cuando no entiende qué está firmando, cuando se le exige tomar una decisión de prisa y cuando tiene que bajar sus expectativas“Comprar se vive como cerrar una etapa agotadora. Aparece el descanso, incluso el orgullo por haberlo conseguido, pero rara vez el entusiasmo”, explica el profesor de la UEV Juan Carlos Asensio-Soto.
El desgaste emocional, el otro precio de la vivienda: procesos agotadores y sensación de supervivencia
Scritto il 10/01/2026
da Enrique Rey

